7 creencias limitantes que sabotean tu futuro

Hay veces que nuestra mente se convierte en nuestro peor enemigo. Sin ser conscientes, adquirimos ciertos hábitos que llegan a convertirse en creencias limitantes que, como una especie de mantra, se repiten cada cierto tiempo. Son dañinas y nos sabotean. Entre muchas de las que existen, voy a analizarte 6 de ellas.

Y quiero hacerlo porque esas creencias provocan que en muchas ocasiones nuestro cerebro se pase la vida buscando escapatorias, buscando la forma de huir o evitar un posible fracaso, transformando las posibles oportunidades en una sensación de amenaza que quiere evitar. Y lo cierto es que esas falsas creencias son una vieja historia que nos hemos contado de forma repetitiva.

7 CREENCIAS LIMITANTES QUE AFECTAN A LA MAYORÍA DE LAS PERSONAS

 

1.1 Una creencia no es una realidad, sino algo de lo que nos hemos convencido pero que puede ser totalmente falso. ¿Por ejemplo? «A estas alturas es muy difícil cambiar…»

 

Esta es una típica frase que nuestro creativo cerebro construye para no tener que enfrentarnos al miedo al cambio, a una nueva situación, y así ni siquiera tener que intentarlo. Con esta creencia limitante preferimos convencernos de que no podemos cambiar para no tener que salir de nuestra segura y rutinaria zona de confort. Siento decepcionarte si esperabas que te diese la razón, pero «aunque sea difícil» todo el mundo tiene un margen de mejora, la capacidad de aprender, de crecer y de cambiar.

Si crees que es tarde, uno de los mejores ejemplos para desmontar esa idea lo puedes encontrar en la historia de Nelson Mandela.

 

1.2 Es que yo soy muy…

 

Aquí detrás puedes poner la palabra que te sueles decir.  ¿Cuál es la tuya?

Todos tenemos una serie de creencias limitantes sobre la percepción de nuestra identidad. Desde temprana edad, nos ponemos etiquetas que nos definen y, en algunos casos, nos frenan. Por no olvidar el papel que algunos padres tóxicos (que no saben que lo son y que creen que hacen lo mejor por nosotros) ejercen en nuestra vida.

Esa creencia no es un ejército que te retiene en la puerta de tu casa para impedirte progresar, es sólo un pensamiento (el poder del pensamiento). Una creencia generalmente falsa o magnificada de una parte de nuestra personalidad y con la que, a veces, llegamos a convertir una cualidad en un defecto.

Todos tenemos nuestras etiquetas, nuestros defectos, pero todos tenemos un potencial de evolución, una capacidad para aprender, cambiar y progresar. Lo que necesitamos es pasar a la acción, porque eso es lo que desmonta esas ideas tan limitadoras. Cuando salimos de nuestra mente y nos ponemos en marcha a pesar de los miedos, es cuando nos demostramos a nosotros mismos que sí somos capaces.

Son las acciones las que rompen esos supuestos límites, y como afirma a Robin Sharma, es nuestro comportamiento y la determinación de actuar lo que rompe esas creencias limitantes. La realidad es que puedes hacer lo que te propongas a pesar de ellas, y cuando lo hagas, ya no tendrán más poder.

¿De qué te sirve repetirte creencias limitantes como ésta? La realidad es que puedes hacer lo que te propongas a pesar de ellas, y cuando lo hagas, ya no tendrán más poder.

 

1.3 Eso es muy difícil…

 

Esta es otra genial excusa que utiliza nuestro cerebro sin ni siquiera analizar las cosas en profundidad. Es la respuesta automática generada por el miedo al fracaso. Si me convenzo de que es muy difícil, que esa oportunidad no va a salir o que no voy a ser capaz,  ya no lo tendré que intentar.

Ese es el motivo por el que el cementerio es el lugar donde yacen las mayores riquezas del mundo; es allí donde terminan enterradas esas maravillosas ideas que todos hemos tenido en algún momento y que nadie nos ha robado. Hemos sido nosotros mismos con nuestras excusas y nuestras dudas los que hemos aniquilado esa oportunidad.

1.4 No puedo ser mi verdadero yo

 

Las creencias se alimentan de miedos y una de las que más nos impiden disfrutar y ser más espontáneos es la creencia de no poder mostrarnos tal como realmente somos porque sino seremos juzgados, criticados, etiquetados, o tal vez no encajaremos.

Para trabajar y contrarrestar esa creencia debes reconocer que no estás aquí para caer bien a todo el mundo; no estamos aquí para complacer a todos los demás, ni para ser perfectos, sino para ser reales.

Comportarse como quien no eres para encajar es una manera de no encajar jamás contigo mismo; es estar representando a un personaje y eso tan solo lleva a un doloroso vacío. Así que sé tú, se la versión original y desde ahí serás mucho más libre y los demás te podrán conocer de verdad.

 

1. 5 Mejor no me atrevo a soñar porque puedo fracasar

 

Una vez más, los miedos aparecen fomentando creencias que nos limitan. Cada vez que intentamos hacer algo en la vida, cada vez que soñamos con algo mejor, que aspiramos a algo más, comienza una gran batalla en nuestro interior.

Por un lado, está la parte de nosotros que se siente capaz, que sueña con algo más que quiere mejorar. Por otro, está el miedoso, el que no se quiere arriesgar, el que tiene miedo a fracasar, esa voz que te quiere proteger para que no tengas desilusiones y esa lucha es titánica (mucho tiene que ver con el okupa que tenemos dentro y del que te he hablado muchas veces).

El miedo al fracaso alimenta la creencia de que es mejor no soñar, que es mejor no hacerse ilusiones, pero en realidad el único fracaso es no atreverse a soñar, o ni siquiera intentarlo.

Todos hemos fracasado, todos nos equivocamos y nos caemos. El único que no lo hace es el que jamás se ha atrevido a intentar algo, el que vive escondido.

Así que, desde aquí, presento mi admiración a todos aquellos que lo intentan, a los que luchan por sus sueños independientemente de los resultados. Atrévete.



1.6 Todos lo tienen claro menos yo

 

Una de las creencias limitantes más crecientes hoy en día es la de la sensación que todos los demás parecen tener las cosas más claras.

Por mucho que sepamos que no debemos compararnos, todo el marketing y las redes sociales se dedican a provocar la comparación. Nuestro cerebro se ha convertido en una cruel máquina donde nunca nada parece suficiente, que el resto del mundo vive mejor que nosotros, que los demás lo tienen hecho, lo tienen claro y tienen una vida ideal. ¡Esa es la gran mentira que nos hemos montado al concepto de la felicidad!

Todos seguimos buscando y tenemos nuestras dudas. Por momentos nos sentimos perdidos, pero más aún si nos comparamos. Así que no te creas todo lo piensas  y sientes, y no te creas que solo te pasa a ti, ¡lo siento! no tienes la exclusividad.

Ese es el momento de dejar de mirar hacia fuera y mirar hacia dentro, de aceptarnos, de querernos y dejar de compararnos. Si aceptas una creencia limitante sin cuestionarla, se convertirá en tu verdad, pero será solo tu verdad.

1.7 No encontraré el amor

 

Todas las personas que merecen la pena ya están en pareja. No me merezco ser querida… Esa creencia de que no puedo encontrar a nadie es el verdadero problema, porque más bien se convierte en una autoprofecía. La realidad es que según IPG Mediabrands, en España hay 14.4 millones de personas solteras en este momento, un 36% de la población y la cifra sigue subiendo: el 52% hombres y 48% mujeres.

Una creencia no es una realidad, sino algo de lo que nos hemos convencido pero que puede ser totalmente falso. La creencia de que no encontraré el amor muchas veces esconde inseguridades y miedos, y para superarla es importante trabajar la autoestima, cuestionar esa creencia y hacernos la pregunta: ¿por qué si soy una persona merecedora de ser amada? Y tal vez esta otra: ¿en qué clase de persona me tengo que convertir para atraer a una persona como la que deseo?

 

2. INVIERTE TU TIEMPO Y ESFUERZO EN CREENCIAS POTENCIADORAS

 

Aprende a cuestionar y desafiar tus propias creencias, enfréntate a ellas; hazlo a pesar de las dudas, de lo incómodo, y te darás cuenta que no era más que eso: falsas creencias limitantes. Es así cómo la verdadera confianza se expande y crece.

▶ Asume la responsabilidad de tu vida y de tus acciones 

 

La responsabilidad personal es un enorme poder. Es la capacidad de responder con habilidad. Cuando no nos responsabilizamos de lo que nos sucede, lo que hacemos es reaccionar con torpeza y de forma compulsiva. Esa reacción es una forma de esclavitud, mientras que la responsabilidad nos aporta control y madurez.

 

▶ Da lo mejor de ti, no pienses en el resultado, sino en hacer lo correcto, en cumplir con tu parte

 

Aquí la gran paradoja: las personas que NO esperan hasta tener una gran confianza son las que avanzan en la vida. De hecho, no esperan a que las circunstancias sean las ideales, sino que tienen el coraje de dar un paso al frente.⁣

Pasan a la acción a pesar de la falta de confianza y a pesar de las dudas. Se lanzan a pesar de los miedos y con la vulnerabilidad por bandera. Tienen el coraje de arriesgarse y están dispuestas a fracasar porque no quieren seguir viviendo como prisioneras del miedo. Y, sin lugar a dudas, no quieren seguir viendo cómo la vida sigue pasando como meras espectadoras.⁣

Avanzan, no por su confianza o su autoestima, sino por su coraje, y ese coraje es lo que los demás interpretan como confianza.⁣

▶ Haz lo que tengas que hacer aunque a pesar de las dudas y los miedos.

▶ Inocúlate pequeñas dosis de miedos. Eso significa enfrentarte a pequeñas cosas que temes o evitas, así vas destruyendo creencias y ganando confianza.

 

Pero recuerda que nunca conseguirás los objetivos si no te atreves. Sólo sabrás de lo que eres capaz cuando y te retes a salir de la zona de confort. Es mejor que digas: ¡Sí, es difícil ¿y qué?!

Te dejo una fórmula que deberías tener siempre muy presente:

Fortaleza mental = creer en uno mismo + el momento es ahora.

 

Y tú, ¿cuáles son tus creencias limitantes y cómo te han afectado en tu vida? Déjame tu reflexión en la zona de comentarios.

Javier Iriondo

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