Los 6 personajes históricos más destacados en defensa de los derechos humanos

Cada 18 de enero se celebra el Día de Martin Luther King. Conocido mundialmente por su pelea contra el racismo y en defensa de los derechos humanos, si hoy se dan por normales ciertos comportamientos sociales es gracias a la lucha de él, y de otros muchos personajes históricos, que decidieron implicarse al máximo sin esperar nada a cambio.

Abundan listados y clasificaciones de las personas más importantes de la historia. Si se enfoca a los derechos humanos es interesante lo publicado por Oxfam Intermón acerca de los personajes más influyentes en defensa de los derechos humanos. Son estos:

Martin Luther King

Es su día, hay que empezar por él. Nació en Atlanta, Georgia, y fue conocido cuando, en 1955, junto con otros activistas defensores de los derechos civiles, protestó por un boicot contra la compañía de transportes Montgomery en Alabama, que exigía que las personas no blancas cedieran sus asientos en el autobús a las blancas.

Durante los años siguientes, Luther King organizó diversas protestas no violentas para poner en evidencia la discriminación racial y la necesidad de protección de los derechos civiles de los afroamericanos.

En Washington D.C. encabezó una manifestación multitudinaria en la que pronunció el famoso discurso de: “Tengo un sueño…”, en el que decía que imaginaba un mundo en el que no hubiera divisiones debidas a las razas. En el año 1964 logró que se promulgara la Ley de Derechos Civiles y recibió el Premio Nobel de la Paz.

 Albert Einstein

Albert Einstein nació en Ulm, al sur de Alemania. Su vida, siempre modesta, estuvo llena de tropiezos académicos, “algo verdaderamente sorprendente para el que se puede considerar el cerebro científico más destacado del siglo XX”. Además, por supuesto, del padre de la Teoría General de la Relatividad.

Su colaboración en el desarrollo de la bomba atómica, recuerdan en Intermón, empañó un pasado pleno de compromiso con la paz y la defensa de los derechos humanos. Antes de la Primera Guerra Mundial, Einstein se enroló en el movimiento pacifista y democrático alemán, y en el periodo de entre guerras formó parte de comités de apoyo a presos pacifistas encarcelados por su activismo. Abogó por la unión de las naciones del mundo para acabar con las guerras y la solución militar de los conflictos políticos, y siempre usó su prestigio como científico para actuar en nombre de las personas sin voz ante los gobiernos de los grandes países.

Uno de los últimos actos públicos de su vida consistió, apenas dos días antes de morir (el 16 de abril de 1955), en dar apoyo al manifiesto pacifista impulsado por su gran amigo, matemático y filósofo, Bertrand Russell, un texto que tendría mucha repercusión internacional y que pronto se conocería como el Manifiesto Russell-Einstein. En él, se exigía el cese inmediato de la escalada armamentística internacional, y el uso de la ciencia y la tecnología para defender los derechos humanos y mejorar la calidad de vida de la gente.

Simone Weil

Nació en París en 1909, se educó en Francia y se licenció en Filosofía a principios de los años 30. Cuando ya impartía clases en un instituto, se interesó por los derechos de las personas trabajadoras y quiso conocer de primera mano qué condiciones laborales se vivían en las fábricas francesas de su tiempo.

Abandonó su puesto de profesora y trabajó de peón en distintos lugares, como las fábricas de Renault y Alstom, ganando experiencia y empatizando con un entorno social desconocido para ella hasta entonces. Esto la marcó profundamente, dedicándose a denunciar los abusos y las violaciones de derechos de los trabajadores, y a luchar (incluso en el frente, junto a los republicanos en España y la resistencia francesa durante la ocupación nazi) contra el fascismo y los totalitarismos.

Tras una breve estancia en el exilio (EE. UU), viajó a Londres para trabajar como periodista y voluntaria del Servicio Civil, ayudando a la población inglesa y publicando escritos siempre en defensa de la paz, la dignidad y la justicia, poniendo todo su prestigio y sus conocimientos al servicio de la gente.



Nelson Mandela

Hace pocos días se pudo ver por televisión Invictus. La película en la que se relata cómo Mandela (genialmente interpretado por Morgan Freeman) unió a un país a través del deporte. Mandela nació el 18 de julio de 1918 y falleció el 5 de diciembre de 2013 en Johannesburgo (Sudáfrica).

Absolutamente basilar en su defensa de los derechos humanos fue el encarcelamiento que sufrió en 1961. Mandela, explican en el reportaje, “pasó 27 años entre rejas por defender los derechos y las libertades de la población negra de Sudáfrica, oprimida bajo la política racista y segregacionista del apartheid e impuesta por el gobierno del Partido Nacional sudafricano desde 1948 hasta 1990”.

Antes de ser condenado a cadena perpetua por delitos de conspiración, Mandela fue un reconocido activista social. Pero su gran fama le llegó tras el arresto y la posterior condena, convirtiéndolo en un símbolo de la lucha por la libertad. Desde la cárcel, Mandela (Madiba, como lo reconocen en su país, muestra de profundo respeto) mantuvo firme su postura y, mediante escritos y cartas, logró que millones de personas conocieran la realidad sudafricana y empatizaran con su causa.

Joseph E. Stiglitz

El ámbito de la economía y las grandes finanzas no suele dar muchos ejemplos de compromiso con los derechos de las personas. Por eso, el caso de Joseph E. Stiglitz es especialmente singular. Premio Nobel de Economía en 2001, Stiglitz es profesor e investigador universitario, pero se ha codeado con las altas instancias de los mayores poderes políticos y económicos del planeta. Asesor económico del presidente norteamericano Bill Clinton, también fue vicepresidente del Banco Mundial y secretario del Tesoro de los Estados Unidos.

Stiglitz siempre se ha mostrado crítico y contrario a una economía que no tenga entre sus principales valores y objetivos el cubrir las necesidades de las personas y fomentar el desarrollo de las regiones más desfavorecidas. “Ha mostrado públicamente y en repetidas ocasiones su total apoyo a iniciativas como el Foro Social Mundial, y su tarea como economista y reputado conferenciante se ha basado en la denuncia de las desigualdades causadas por el neoliberalismo y la globalización económica”.

El Dalai Lama

Dalai Lama es el título que tiene el dirigente de la Administración Central Tibetana y líder del budismo tibetano. El actual Dalai Lama nació en una familia pobre de origen chino. Cuando todavía no había alcanzado la mayoría de edad, tuvo que huir de China y refugiarse en el Tíbet. Desde el inicio ha apostado por no utilizar la violencia para recuperar la soberanía del Tíbet.

El Dalai Lama actual recibió el Premio Nobel de la Paz en el año 1989 y, gracias a ello, adquirió una fama mundial. Ha viajado por todo el mundo para predicar la paz y expresarse sobre diferentes temas como el medioambiente y los derechos humanos.

Óscar F. Civieta

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