¿Qué significa soñar con la muerte?

¿Alguna vez has soñado con la muerte o con alguna persona ya fallecida? Te contamos cuáles son los sueños más frecuentes relacionados con ella y qué puede simbolizar cada uno de ellos.

¿Qué significa soñar con la muerte? ¿Alguna vez lo has vivido? Se trata de un sueño bastante recurrente, ya sea soñar de forma directa con la muerte o con algo relacionado con ella. Según Luis Trujillo, autor del libro Interpretación de los sueños (2004), la muerte en el mundo onírico simboliza el mundo de lo oculto, pero también representa la oscuridad que precede al renacimiento espiritual del ser humano.

Es el cambio de un estado físico a uno espiritual. Así, la muerte, en un sentido oníricorepresentaría la finalización de una etapa y el renacer de una nueva. De esta forma, según Trujillo, si en sueños aparece algún personaje que fallece, esto se puede interpretar como el fin de un estado (psicológico, religioso, amoroso, laboral…) y el comienzo de uno nuevo.

Por otro lado, también podría ser un aviso de nuestro inconsciente para que zanjemos de una vez por todas situaciones que son insostenibles en nuestra vida, que nos generan sufrimiento o que nos están perjudicando de algún modo. Pero, ¿qué más puede significar soñar con la muerte? ¿Qué variantes de sueños relacionados con la misma podemos encontrar? ¡Te lo contamos!



¿Qué significa soñar con la muerte?

No es lo mismo soñar que hablamos con la muerte que soñar la propia muerte o la de otros, por ejemplo. Según Anna Monteschi, autora de El gran libro de los sueños (2006), soñar con la muerte presenta diferentes connotaciones o significados, según el tipo de sueño. Veamos los sueños más representativos:

  • Buscar la muerte: soñar que buscamos la muerte se relaciona con una grave crisis interior.
  • Hablar con la muerte: hemos superado los temores que teníamos hacia la muerte.
  • Para el que está enfermo: si la persona que sueña con la muerte está enferma, esto se relaciona con una pronta curación.
  • Para los artistas: su significado se atribuye al éxito y a la notoriedad.
  • Quien está casado: simboliza, o representa, que esa persona dejará la familia.
  • Para quien tiene hijos: se relaciona con una preocupación por la salud de los hijos.
  • Ser salvados de la muerte: la persona que lo sueña está exagerando una ayuda de poca importancia.
  • Soñar la propia muerte: se trata de un buen augurio, relacionado sobre todo con el matrimonio y la salud.
  • Ver la muerte: soñar con la muerte de forma directa, es decir, verla, visualizarla, simboliza una gran suerte.

Soñar con la muerte: personas fallecidas

Si nuestro sueño no está tan relacionado con el concepto de muerte, sino con la presencia de un muerto en el sueño, su simbología puede ser diversa. Existen, como en el caso anterior, diferentes posibilidades:

  • Soñar con un muerto: de forma genérica, esto simboliza la llegada de buenas noticias (que llegarán pronto).
  • Un muerto en el ataúd: si el muerto está en el ataúd, el sueño simboliza el final de un peligro en la vida real.
  • En la cama: si el muerto que aparece en nuestros sueños está en la cama, significa que la persona que lo ha soñado es insegura e impresionable.
  • Muerto que camina: soñar con un muerto que camina simboliza una gran crisis financiera.
  • Un muerto que habla: ¿Y soñar con la muerte, concretamente un muerto que habla? ¿O una persona que ya ha fallecido en la vida real pero que se nos aparece en sueños? Pues bien, es una señal de que debes escuchar sus palabras.
  • Que resucita: si la persona fallecida en vida ha resucitado en el sueño, significa que pronto llegará un acontecimiento que hará hablar mucho.
  • Muerto que se muestra hostil: si la persona fallecida en el sueño se muestra hostil con nosotros, significa que alguien ha descubierto nuestro doble juego.
  • Velar un muerto: soñar que velamos un muerto se relaciona con una inútil sensación de culpa en la “vida real”.
  • Ver muchos muertos: finalmente, soñar que vemos muchos muertos simboliza suerte.

Soñar con alguien concreto

Como vemos, soñar con la muerte puede adquirir múltiples connotaciones según el tipo de sueño, la persona que fallece, sus acciones, etc. Así, soñar con un amigo que fallece simbolizaría frustración e inseguridad. Si la persona a la que vemos habla en nuestros sueños significa que la conciencia del soñante le da buenos consejos (quizás sea el momento de escucharla).

Si la persona difunta con la que soñamos llora, se relacionaría con graves alteraciones emotivas. Si se trata de un pariente, esto simbolizaría una sensación de culpabilidad. Ver un difunto en el sueño puede ser un reclamo para que escuchemos sus consejos o recordemos los que nos dio en vida.

Finalmente, ver un difunto con el rostro triste en nuestros sueños simbolizaría que la persona soñante pensaba que una grosería había quedado olvidada y que, sin embargo, no es así.

“La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene”.

-Jorge Luis Borges

Soñar con la muerte: ¿un mensaje del inconsciente?

No todos los psicólogos piensan que los sueños pueden llegar a tener un contenido importante en su asociación con nuestras vidas, pero sí que buena parte de ellos piensan que sí existe esta asociación de forma parcial o total. También, con necesidades, deseos inconscientes… Soñar con la muerte tiene una simbología muy rica, si bien es cierto que se suele asociar a la idea genérica de que representa el final de una etapa y el inicio de una nueva.

Como dato curioso, al final de la vida de una persona son frecuentes los sueños relacionados con la muerte, no sólo mediante la imagen de la misma, sino también a través de otros símbolos de muerte y resurrección. En cierta forma, es como si el inconsciente estuviera preparando a la persona para la llegada del fin de sus días.

“El inconsciente puede reservar mensajes esenciales para los oídos que sepan ponerse a la escucha”.

-Carl Gustav Jung-

Nota de edición: no son muchos los estudios rigurosos que se han hecho alrededor de los sueños y su posible asociación con el curso de la realidad en distintos planos -no por la ausencia de interés en hacerlo, sino por la complejidad metodológica, el control de variables y los problemas de medición asociados-. Las conclusiones compartidas en este artículo deben ser tomadas con cierta distancia, ya que son producto de la observación clínica incidental.

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana

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